La Biblioteca Central y Archivo Histórico se convertirá en el mayor centro cultural de Cantabria
Con una inversión de 18,28 millones de euros, entrará en
funcionamiento en
el año 2005 en los antiguos almacenes de Tabacalera en Santander
Maqueta de la futura Biblioteca Central y Archivo Histórico de Cantabria
(Foto: Archivo)
Santander - 16.04.2003
El 24 de junio de 2002, el Presidente de Cantabria,
José
Joaquín Martínez Sieso, colocó la primera piedra de las
obras de la Biblioteca
Central y Archivo Histórico de Cantabria, que se ubicará en el
antiguo edificio
de Tabacalera en la calle Marqués de la Hermida de Santander. Con un
presupuesto de 18,28 millones de euros y un plazo de ejecución de 36
meses,
esta obra se convertirá, tras su puesta en marcha en el año 2005,
en el nuevo
centro de la cultura de Cantabria.
El respeto a los almacenes de tabaco, construidos a finales
del siglo XIX, es uno de los principales objetivos que se ha tenido en cuenta a
la hora de realizar el nuevo centro. La actuación en la fachada
permitirá que
luzcan los ladrillos y la mampostería típicos de la
edificación. El proyecto de
la Biblioteca Central y el Archivo Histórico ha sido diseñado por
los
arquitectos Luciano Moreno, Eduardo de la Torre y Alejandro R. Utrech.
Los actuales 12.560 metros se han ampliado a 23.500, sin
incrementar la volumetría. La entrada principal del edificio se
ubicará en la
calle Ruiz de Alda, dividiéndose desde allí en dos partes
simétricas,
correspondientes cada una de ellas a la Biblioteca Central y al Archivo
Histórico. En el centro de estas dos partes existirá una gran
plaza que servirá
de distribuidor, cubierta con una bóveda de cobre.
Así, respetando la morfología del
básica del edificio, la
Biblioteca se ha situado en la zona sureste hacia el mar, para conseguir un
mayor silencio y tranquilidad, dejando el Archivo al noroeste, junto a la
ciudad, por ser más ruidosa.
El nuevo centro se configura en tres plantas. La segunda de
estas plantas albergará específicamente espacios destinados al
trabajo interno
de la instalación y a los servicios logísticos que se requieran,
en su mayor
parte destinados al área de depósitos de archivo. La planta baja,
de 10.443
metros cuadrados, será la destinada a tener la mayoría de los
servicios de cara
al público, ya que es la más accesible para el usuario.
Este proyecto, financiado por el Ministerio de
Educación y
Cultura, nace con un claro objetivo: democratizar la cultura y conservar el
patrimonio bibliográfico y documental de la región.
Además, surge con la
vocación de convertirse en un gran centro cultural y de encuentro, que
estará
dotado con todos los servicios propios de la nueva sociedad de la
información y
que acogerá todo tipo de actos actividades culturales como exposiciones,
conferencias o presentaciones.
Con la Biblioteca Central y el Archivo Histórico en
funcionamiento, la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte
llevará a cabo una
iniciativa dentro del Plan de Fomento de la Lectura, como es la apertura de
canales de información que unifiquen e interrelacionen todas la
bibliotecas
públicas de Cantabria entre sí, y éstas con la Biblioteca
Central. Con esto se
conseguirá una red moderna de comunicación donde se
aplicarán las nuevas
tecnologías para facilitar el trabajo y la formación de los
especialistas y
también de los usuarios.
Biblioteca Central
En cuanto a la Biblioteca, en su diseño se han tenido
en
cuenta una serie de premisas básicas como la interrelación entre
espacios, la
diafanidad y una especial atención a la luz natural. Ello ha motivado la
desaparición de algunos de los muros interiores existentes y el
diseño de
grandes ventanales, así como la iluminación cenital en zonas
donde no es
posible la apertura de huecos.
En sus 9.221 metros cuadrados, la Biblioteca, como centro de
coordinación de la biblioteca regional, custodiará la
colección de Depósito
Legal, fomentará el préstamo interbibliotecario y la
conservación y difusión
del patrimonio bibliográfico regional.
Se contempla una colección inicial de 75.000
documentos,
estimándose un crecimiento anual de 10.000 unidades, que serán
consultados,
según las previsiones realizadas, por cerca de un millar de visitantes
al día
en sus 60 horas semanales de apertura.
Para albergar este fondo documental, la Biblioteca está
dividida en diferentes áreas, como son la zona de acogida de
documentación, el
espacio dedicado a adultos, que incluye un fondo especializado y otro general,
además de publicaciones de música y cine, revistas y prensa
diaria. La segunda
zona es la infantil, con dos áreas diferenciadas genéricamente
como de
imaginación y de conocimiento. Asimismo, la Biblioteca contará
con una zona de
trabajo interno dedicada a las labores de administración,
depósito de propiedad
intelectual y catalogación y otra zona de logística en la que
tendrán cabida
las operaciones de carga y descarga y las comunicaciones internas.
Archivo Histórico
Por su parte, en el diseño de la zona dedicada al
Archivo, de
13.180 metros cuadrados, se ha buscado la independencia total de áreas,
tanto
en acceso, como en circulaciones. Se ha cuidado muy especialmente el itinerario
de llegada de los documentos, su traslado al depósito, su
comunicación directa
con la sala de investigación, y servicios técnicos, la total
privacidad y
control de la zona de fondos documentales, y los metros lineales de
estanterías
de manera que la capacidad del Archivo sea suficiente para cubrir las
necesidades de los próximos 30 años.
El espacio se resuleve en tres plantas, dejando la gran zona
destinada a depósito en los perímetros más alejados del
acceso, en torno a dos
patios ajardiandos, con el archivo histórico provincial en la planta
baja y
primera y el regional en la tercera, comunicado por un montacargas en la zona
de llegada de documentos.
El gran objetivo prioritario del Archivo es que sea un centro
de información accesible a todos los ciudadanos para facilitar la
promoción
cultural y la investigación. De esta forma, cumplirá una
función de custodia y
difusión de la documentación, recepción de fondos
documentales públicos y
privados, organización, descripción, restauración,
reproducción y depósito de
los fondos históricos provinciales y regionales.
El espacio dedicado a archivo está dividido en un
área pública
y otro privado. La primera aloja la recepción, información, zona
de consultas e
investigación y sala de exposiciones. En la zona reservada,
estará ubicada el
área de ingreso y estancia provisional de la documentación, zona
de depósitos,
de clasificación y ordenación y la zona de restauración y
encuadernación.
La Biblioteca Central y Archivo Histórico de Cantabria, el mayor
centro
cultural de la región, promocionará la lectura, la
educación y la
investigación. En palabras del consejero de Cultura, Turismo y Deporte,
José
Antonio Cagigas, "será un espacio cultural, de encuentro y
ocio".